Plazo. Talleres ya entrena enfocado en Instituto y con Galarza, mientras se define si Boca sube su oferta
El conjunto albiazul retoma la preparación para visitar a la Gloria por la fecha 10 de la Zona A, en una jornada clave por las negociaciones del xeneize para comprar al mediocampista.
Después del primer triunfo de local y de la era Omar De Felippe, Talleres volvió al trabajo con un partido especial en el horizonte. El sábado, a las 21.15, visitará a Instituto en Alta Córdoba por la décima fecha de la Zona A del Clausura, en un clásico que tendrá además un peso importante para el equipo albiazul en su intento por empezar a escalar hasta puestos de clasificación a octavos de final.
El entrenador tendrá por delante una semana para terminar de definir el equipo y, sobre todo, para recuperar algunas piezas. Entre ellas aparece Matías Galarza, quien cumplió frente a Unión la fecha de suspensión que arrastraba por su expulsión ante San Lorenzo. El volante central, que también entrenó en el Card, está habilitado y podría ser considerado por De Felippe para el duelo con Instituto.
Sin embargo, mientras Talleres prepara el clásico, el nombre de Galarza también se mueve en el mercado. Boca inició negociaciones para incorporarlo, aprovechando la ventana extraordinaria que se abrió por la lesión de Tomás Aranda, quien sufrió una fractura del peroné izquierdo.
Ese período especial para realizar incorporaciones tiene fecha de vencimiento: expira mañana. Por eso, las próximas horas serán determinantes para saber si las conversaciones entre Boca y Talleres avanzan hacia un acuerdo o si el mediocampista continúa en Córdoba.
La posición de Talleres aparece clara. El club es dueño del 100 por ciento de los derechos del pase de Galarza y, para desprenderse del jugador, Boca deberá mejorar la oferta que puso sobre la mesa o directamente ejecutar la cláusula de salida establecida en su contrato.
El dato económico tampoco es menor. Talleres adquirió a Galarza por una cifra cercana a los cuatro millones de dólares, una inversión importante que la institución realizó cuando incorporó al volante desde el fútbol europeo. Además, existe una particularidad en la operación: el club tiene el 100 por ciento del pase, pero está “otorgado” un derecho de plusvalía a favor del Genk sobre el 40 por ciento del importe neto que se genere por una futura venta del futbolista, de acuerdo a lo que figura en balance.
Es decir, Talleres controla la totalidad de los derechos económicos, pero una eventual transferencia deberá contemplar ese compromiso con la entidad belga. Por eso, cualquier negociación que pretenda cerrar la salida de Galarza deberá ser analizada no solamente desde el punto de vista deportivo, sino también desde el económico.
Para De Felippe, la situación llega justo cuando comienza a reconstruir su equipo. El entrenador pretende darle orden a un Talleres que viene de un ciclo convulsionado y que necesita sumar puntos para cambiar su presente. Recuperar a Galarza después de la suspensión podía ser una de las buenas noticias de la semana. Pero ahora su continuidad aparece condicionada por el avance de las conversaciones con Boca que habría ofrecido un total de 4 millones por el 80% del pase.
Para Talleres ha sido insuficiente, razón por la que Boca deberá replantear la propuesta o pagar la cláusula de salida que es superior.
El técnico ya avisó que pretende conocer a fondo a sus jugadores y ubicarlos en sus posiciones naturales. Galarza, en ese esquema, puede transformarse en una pieza importante para darle dinámica y equilibrio al mediocampo. Su eventual salida, por lo tanto, obligaría a De Felippe a volver a mover fichas justo antes de un partido que, por su carácter de clásico y por la necesidad de puntos, no admite demasiadas concesiones. De hecho, De Felippe manifestó que quiere que se quede.
Talleres vuelve a entrenarse pensando en Instituto. Pero mientras De Felippe empieza a delinear el equipo que buscará ganar en Alta Córdoba, en las oficinas del club se juega otro partido: el que determinará si Matías Galarza seguirá siendo una alternativa para el clásico o si Boca consigue llevárselo. La definición deberá llegar rápido, porque el reloj del mercado extramercado corre y la ventana se cierra en horas.

