El Senado de la Nación reactivará este martes el debate en comisión en torno al proyecto de reforma electoral impulsado por el Poder Ejecutivo, un texto que incluye modificaciones estructurales al sistema de partidos pero que mantiene su principal foco de conflicto en la eliminación o suspensión de las PASO.
La discusión se retomará a las 15:30 en el ámbito de la Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por Agustín Coto. La reapertura del debate fue decidida por la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, en respuesta al reclamo de los sectores dialoguistas para incorporar formalmente a la discusión las iniciativas vinculadas con la Ficha Limpia.
Si bien el oficialismo busca consensuar una ronda de consultas sobre el conjunto de la reforma, el nudo gordiano de las negociaciones sigue siendo la supresión de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias. Hasta el momento, el Gobierno no cuenta con los apoyos suficientes para reunir las mayorías agravadas que exige la iniciativa —37 votos en el Senado y 129 en Diputados—, especialmente ante la falta de un respaldo unánime del radicalismo y del PRO.
Para destrabar el escenario, las tratativas se desarrollan en paralelo en dos frentes: el jefe de Gabinete, Diego Santilli, encabeza las conversaciones con los gobernadores provinciales, mientras que Bullrich conduce el diálogo directo con los legisladores nacionales. Por ahora, la eliminación de las PASO solo cosechó el respaldo público de los mandatarios provinciales Raúl Jalil (Catamarca), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Rolando Figueroa (Neuquén) y Leandro Zdero (Chaco), mientras que un grupo clave de gobernadores aún mantiene su postura indefinida.
El proyecto en debate introduce modificaciones profundas en el sistema electoral y de partidos políticos. En primer lugar, incorpora la llamada Ficha Limpia, que prohíbe la postulación a cargos electivos de aquellas personas que posean condenas penales confirmadas en segunda instancia por delitos dolosos.
Asimismo, contempla la eliminación definitiva de las PASO nacionales para la elección de presidente y legisladores, otorgando a cada fuerza política la autonomía para definir su propio mecanismo interno de selección de candidatos.
En materia de organización partidaria, se elevan las exigencias para el reconocimiento nacional requiriendo presencia en diez distritos y un piso mínimo de afiliados, además de fijar porcentajes específicos de avales para las postulaciones.
En cuanto al financiamiento de la actividad política, se suprime por completo el aporte estatal destinado a las campañas electorales y se incrementa el tope para las contribuciones privadas, eliminando simultáneamente tanto la publicidad gratuita en los medios de comunicación como el debate presidencial obligatorio.
Por último, la iniciativa modifica el régimen de Boleta Única de Papel al incorporar la opción de tilde para lista completa y permitir la adhesión de tramos provinciales en los comicios de carácter simultáneo.
















