El ministro de Cultura de Israel, Miki Zohar, amenazó con impulsar la revocación de la ciudadanía israelí de Yuval Abraham y Rachel Szor, directores de NAZA, el documental que acaba de recibir el Premio Especial del Jurado del Festival de Venecia y que denuncia, a partir del testimonio de militares israelíes, los mecanismos utilizados en los ataques contra civiles palestinos en la Franja de Gaza.

“Como ministro de Cultura, actuaré de inmediato para revocar la ciudadanía israelí de estos creadores viles por traición al país”, escribió Zohar en X después de conocerse el reconocimiento a la película. El funcionario acusó además a los realizadores de tener un “ardiente odio autodestructivo” y de estar dispuestos a “dañar a su patria para recibir aplausos de los antisemitas del mundo”. Según Zohar, esa conducta constituye una “traición al país”.

Israel amenaza con quitarles la ciudadanía a los directores de “NAZA”, el documental premiado en Venecia
NAZA fue ovacionado en Venecia y se llevó el Premio del Jurado

La reacción se produjo después de que NAZA, de 80 minutos de duración, se convirtiera en una de las películas más comentadas de la última edición de la Mostra. El documental fue incorporado a la competencia apenas una semana antes del comienzo del festival y, tras su estreno, recibió una prolongada ovación del público. Finalmente, el jurado le otorgó uno de los principales reconocimientos del certamen.

La ofensiva política contra sus responsables no se limitó al ministro de Cultura. El ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, calificó a Abraham y Szor como “una vergüenza y una deshonra para todo el pueblo de Israel”. “Desaparezcan. Estoy seguro de que sus amigos, nuestros enemigos de Hamas en Gaza, los recibirán con los brazos abiertos”, escribió Ben Gvir en X. El exministro de Defensa Avigdor Lieberman también cuestionó a los cineastas y los calificó de “odiadores de Israel”.

Qué denuncia NAZA

La película reúne los testimonios de 24 miembros de las fuerzas israelíes, entre soldados y oficiales de inteligencia, que reconstruyen ante la cámara los procedimientos empleados durante la ofensiva sobre Gaza iniciada después del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Entre los aspectos más controvertidos que aborda el documental aparece la utilización de programas de vigilancia y sistemas de inteligencia artificial para identificar objetivos y realizar bombardeos. Los testimonios describen mecanismos mediante los cuales se calculaba de antemano la posibilidad de provocar víctimas civiles durante los ataques.

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Los directores de NAZA quieren que la película se vea en Israel

La denuncia comienza por el propio nombre de la película. “Naza” es un término utilizado en el ámbito militar israelí para referirse a las víctimas o daños colaterales previstos en un bombardeo. Según la presentación del film, los testimonios permiten reconstruir “al detalle los sistemas detrás de las matanzas calculadas de civiles palestinos en Gaza”. La película fue producida por el diario británico The Guardian, cuyo equipo de investigación verificó el material presentado y garantizó el anonimato de las fuentes.

El Ejército israelí rechazó categóricamente las acusaciones y cuestionó precisamente ese anonimato, al sostener que las identidades de los denunciantes no pueden ser verificadas. Las Fuerzas de Defensa de Israel también negaron que las decisiones sobre bombardeos sean tomadas por sistemas de inteligencia artificial. Según su posición oficial, la decisión final sobre un ataque corresponde siempre a personal humano.

“Querían que los israelíes escucharan”

Pese a las amenazas, Abraham aseguró que el equipo hará todo lo posible para que NAZA pueda distribuirse ampliamente en Israel. “Los soldados y los oficiales hablaron en hebreo porque querían llegar al público israelí. Querían que los israelíes escucharan lo que ellos hicieron en Gaza”, explicó el realizador.

Para Abraham, resulta fundamental que la sociedad de su país pueda escuchar directamente a quienes participaron de la ofensiva y decidieron relatar su experiencia. La voluntad de exhibir la película en Israel adquiere especial relevancia después de las declaraciones de Zohar. Aunque la revocación de la ciudadanía israelí es jurídicamente posible, se trata de una medida excepcional y el ministro de Cultura no tiene facultades para ejecutarla por sí solo.

En 2022, el Tribunal Supremo israelí ratificó que el Estado puede retirar la ciudadanía en casos considerados como una grave falta de lealtad, entre ellos espionaje o traición. La legislación se amplió posteriormente para alcanzar determinados delitos vinculados con el terrorismo. Para que una medida de ese tipo prospere es necesaria la intervención del Ministerio del Interior, la aprobación del Ministerio de Justicia y finalmente la validación de los tribunales.

Del Oscar a Venecia

No es la primera vez que Abraham y Szor llevan al cine una denuncia sobre la situación de la población palestina. Ambos participaron del equipo de No Other Land, realizado junto con los palestinos Basel Adra y Hamdan Ballal, entre otros, que ganó el Oscar al mejor documental en 2025. Aquella película registraba durante varios años la destrucción de comunidades palestinas en Masafer Yatta, en Cisjordania ocupada, y convirtió a sus realizadores en figuras internacionalmente reconocidas por su trabajo sobre el conflicto.

Con NAZA, Abraham y Szor pusieron esta vez la cámara sobre testimonios surgidos desde el interior de las propias fuerzas israelíes. La película aborda una ofensiva que dejó más de 73.000 palestinos muertos, según el Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamas, cuyas cifras son consideradas fiables por Naciones Unidas. La operación israelí comenzó después de los ataques encabezados por Hamás el 7 de octubre de 2023, en los que murieron unas 1.200 personas en Israel y alrededor de 250 fueron secuestradas.