Lo que debía ser una jornada de descanso, festejo y disfrute frente a la postal de la nevada serrana se transformó en una experiencia de profunda impotencia para un grupo de docentes de la localidad cordobesa de Freyre que había viajado a Villa Carlos Paz para celebrar su día.
El hecho delictivo ocurrió durante una breve parada de apenas 15 minutos en el tradicional parador de Copina. En ese lapso, delincuentes forzaron el vehículo en el que se trasladaban y les sustrajeron la totalidad de sus pertenencias.
En declaraciones a Cadena 3, María Molinari, una de las víctimas, relató el desconcierto al descubrir el saqueo de la camioneta, a pesar de haber tomado recaudos respecto al lugar de estacionamiento: “Había una garita de la policía, dos autos estacionados y nos estacionamos ahí al ladito. Bajamos 15, 20 minutos y cuando volvimos a la camioneta nos encontramos con que no teníamos ninguna de nuestras pertenencias. Todas las carteras habían quedado ahí”, precisó.
Inacción policial y cámaras blindadas por la naturaleza
Lejos de hallar respuestas o asistencia inmediata, las maestras se encontraron con barreras insólitas al pedir ayuda a las autoridades presentes en la garita. Cuando solicitaron revisar los registros fílmicos, la respuesta fue tajante: les indicaron que no podían hacerlo.
La indignación escaló al comprobar que la cámara de seguridad del parador apuntaba directamente hacia donde estaba estacionada la camioneta, pero el lente se encontraba totalmente inutilizado por las ramas de un árbol que lo tapaban por completo.
El golpe financiero y la advertencia
El perjuicio no se redujo a la pérdida de documentos, llaves de sus hogares y efectos personales, sino que escaló con gravedad al plano económico. A través de un teléfono celular sustraído, los delincuentes ingresaron a las aplicaciones bancarias de una de las docentes y le realizaron cuatro transferencias consecutivas de 300.000 pesos.
Si bien las damnificadas ya formalizaron la denuncia judicial aportando los datos de las cuentas receptoras de los fondos, decidieron hacer público el caso para exponer la situación y alertar a otros turistas que recorren las Altas Cumbres.


